El Papiro de Shem: Los Primeros Pasos de la Publicidad
La publicidad tiene raíces mucho más antiguas de lo que podríamos imaginar. Según James Playsted Wood, en su libro The Story of Advertising, el primer anuncio conocido se remonta al Antiguo Egipto, alrededor del año 3000 a.C. Este anuncio quedó registrado en un documento conocido como el papiro de Shem, hallado en Tebas y actualmente conservado en el Museo Británico.
El texto, escrito por un comerciante llamado Hapú, combina un propósito práctico con una habilidad extraordinaria para la promoción. Dice así:
“Habiendo huido el esclavo Shem de su patrono Hapú, éste invita a todos los buenos ciudadanos de Tebas a encontrarle. Es un hitita de cinco pies de alto, de robusta complexión y ojos castaños. Se ofrece media pieza de oro a quien dé información acerca de su paradero. A quien lo devuelva a la tienda de Hapú, el tejedor, donde se tejen las más bellas telas al gusto de cada uno, se le entregará una pieza entera de oro.”
Este papiro no solo buscaba resolver un problema inmediato, sino que también muestra cómo, desde los orígenes de la civilización, ya se utilizaban técnicas persuasivas para atraer la atención y promocionar un negocio. La oferta de una recompensa, un mensaje claro y la referencia a la calidad de los productos del taller de Hapú hacen de este texto el primer ejemplo de lo que hoy entendemos como publicidad.
En la revista QonectaR+, seguimos ese mismo espíritu, ayudando a los negocios locales a conectar con las personas a través de estrategias efectivas y auténticas. ¡Porque la esencia de la comunicación sigue siendo la misma!
